LO DE LAS PRÁCTICAS

trucha asalmonada
Hola a todo el mundo. Lo primero quiero dar las gracias, a todas las que me animais a seguir escribiendo. Vosotras ya sabeis quienes sois. Muchas gracias. Si no fuera por vosotras y algún ángel de la guarda, probablemente este blog sería la mitad de lo que es.
Bueno al lío.
Hoy, después de una rocambolesca mañana con un autobus, un frenazo y un buen susto de por medio (lo contaré en cuanto me den permiso), ha llegado el mediodía y con él, el final de unas prácticas que comenzaron hace ya unos meses.
Hoy se cumplían todos los requisitos para poder realizar el esperado examen.

Mis nervios y mi inquietud, hacían que mirara el reloj cada minuto.
Con las botas para la calle puestas, por si tuviera que salir corriendo, y una nada favorecedora bata de casa, facíl de quitar y quedar perfectamente preparada para bajar a la calle si fuera necesario, esperaba el momento en que sonara el desagradable timbre del teleportero de mi casa.
Picaba más rápidamente de lo habitual, los ajos para la trucha asalmonada que estaba friendo en la sartén, mientras terminaba la espera.
Miraba de nuevo el reloj, y solo había pasado un minuto desde la última vez.

Las prácticas habían sido incrementadas en dificultad paulatinamente, día a día.
Un día un semáforo sola, otro día dos, un día un cruce sola, otro día dos, un día cinco minutos sola, otro día diez.
Nada podía fallar. Siempre existe una lucecita de alarma roja encendida dentro de tu cabeza, cuando no es tuyo el control de la situación, y la lucecita suele ser más brillante si eres madre, pero insisto, nada podía fallar.

Por fin, el timbre suena. Miro nerviosa la pantalla del videoportero, y aparece la imagen de mi niña de diez años.
No es posible! en menos de un cuarto de hora, ha llegado del colegio a casa sola por primera vez en su corta vida. Ha pasado el exámen con nota. Las clases prácticas han dado su fruto. Abro, sube, y aparece por la puerta de casa con su carita extra-sonriente, pues sabe que la matricula de honor, no se la quita nadie. Terminan mis nervios antes de lo previsto, y sé que a partir de ahora, no harán falta más prácticas para este examen, aunque tengo claro que quedarán aún otros muchos.
La lucecita roja será dificil que pierda fuerza. Supongo que con el paso del tiempo a base de ensayar así será, pero aún no lo se. Tengo que seguir practicando, y con mucho gusto. Mi compañera de clase es lo que más quiero. Mi niña. GRACIAS PRÁCTICAS.

LO DEL ANCIANO CORTÉS

simpática hormiguita
Hola a tod@s. Las tardes de lunes, miércoles, y viernes vuelvo rauda y veloz, de mis clases de euskera ( os remito a leer la entrada de "LO DE ENFRENTARTE A TUS MIEDOS"), inmersa en mis pensamientos obsesivamente traducidos, a uno de los idiomas más enrevesados que por ahora he conocido. Al ritmo de mis acelerados pasos hacia el portal de mi casa, comienza a aumentar el tamaño de la figura, de un solitario anciano octogenario vecino de escalera, que pasa una tarde más, en un banco de la calle, si el traidor clima Vitoriano se lo permite.

Descansa en el banco como si del salón de su casa se tratara. La disposición de su no demasiado cómodo sofá, solo le permite entretener sus pensamientos, con la visión de la puerta del portal que compartimos, toda la actividad que esto puede suponer y poco más. Observar como disfrutan de un agradable paseo otras personas, parece convertirse en otro de sus pasatiempos. Probablemente su bastón y reducida movilidad, le impiden ser protagonista de su propia distracción.

Según me acerco al anciano, acompañada de mis euskerizados pensamientos, y en mi empeño por intentar ser algo más sociable, sonriente y accesible, en esta solitaria y dura etapa de la vida que me ha tocado superar, veo como espera pacientemente a que la distancia vaya reduciéndose y sea posible la comunicación. Supongo que en una tarde llena de anuncios en la tele, un pequeño descanso le vendrá bien, por tanto nunca paso sin saludarle, o hacerle algún comentario. Una gran sonrisa cruza su rostro, levanta su bastón, vuelve a bajarlo y nos saludamos cortésmente. Casi nunca entiendo lo que me dice, pero con su sonrisa y el esfuerzo de levantar el bastón ya bastaría.

Una tarde, su pasatiempo parecía ser únicamente mirar hacia el suelo. Supongo que alguna trabajadora hormiguita, sería la protagonista de un ratito en su ociosa tarde.
Con el tiempo justo de saludar, y sin poder detenerme un momento, pues mi niña había salido del colegio y me esperaba sola en el patio, desde la distancia saludé a mi compañero de cortesía taciturna de lunes, miércoles y viernes, pero esta vez no levantó la cabeza, ni el bastón.
Deduje que el oído es otra de las cosas que se pierde con el tiempo, y me quedé sin mi saludo, sin mi sonrisa y sin mi gesto de bastón. Obviamente una graciosa hormiguita, puede ser muy entretenida, y no se lo tuve en cuenta. Con que estuviera un ratito entretenido era suficiente para mi.
GRACIAS HORMIGUITA.
 

LO DE LA ADOLESCENTERAPIA PARA PADRES Y MADRES I

Muy buenas a tod@s. Allá por el mes de septiembre, pensando que pronto me harían falta, algo más que cariños, ejemplo y buenas palabras, para convencer a mi niña de diez años, de lo que está bien y lo que no, me apunté en un curso cuyas 16 plazas, sorteaba el ayuntamiento. El bien llamado curso de adolescenterapia para padres y madres, eso, padres y madres, no solo padres, (algo por fín está cambiando), daría comienzo el día 2 de octubre. Nueve euros tampoco era tanto, comparado con los beneficios no económicos, que me reportaría el curso. Y solo era una hora y media a la semana. Por tanto pagué religiosamente, dentro del plazo establecido por el ayuntamiento.

A finales de septiembre recibí una llamada. Era una funcionaria. El curso no se iba a realizar, pues no había suficientes padres y madres, que estuvieran dispuestos y dispuestas, a intentar comprender mejor a sus hijos e hijas adolescentes. No había sido posible ocupar las suficientes plazas, como para que no sé quién, saliera ganando algo por impartir el curso. No me hubiera importado ser la única alumna de la clase, pero el ayuntamiento había dictado una serie de normas, y si no había suficientes personas, no había suficientes personas. El curso no se hacía. Las normas eran las normas.

Pues bien, ahora llegaba la parte más interesante. La devolución de los nueve euros.
Los lectores y lectoras de este blog, yá conocen mis aventuras con el ayuntamiento. A quien no me haya leido nunca, recomiendo la entrada "LO DE LA DEVOLUCION DEL AYUNTAMIENTO", de este blog, para que comprendan por qué digo que llega la parte más interesante.

Para reclamar los nueve euros, era necesario que fuera al centro donde se hubiera impartido el curso, y que dejara mis datos, número de cuenta y demás.
Parecía fácil y lo fue. Una no muy bien encarada funcionaria, recogía todos mis datos en una hoja que esperaba pacientemente a ser rellenada. Los míos eran los primeros datos que recibía. La gente no parecía tener prisa por recuperar su dinero, y sobre todo porque no lo tuviera quien lo tenía.
La norma del ayuntamiento esta vez, era que la hoja debía contener los datos de todos los que nos habíamos ínteresado por conocer mejor a nuestros hijos e hijas adolescentes. Una vez completa, pasaría a algún otro departamento, que se encargaría de devolvernos el dinero.

Volví a mi casa, con el convencimiento de que la cosa sería para largo.

Pasada una semana volví al centro para interesarme por mis nueve euros, y la contestación fue más que positiva. Después de una llamada de la funcionaria, a algún ser superior, de algún departamento superior, me informó de que en solo unos días, tendría resuelta mi incidencia, pues la hoja había sido completada con todos nuestros datos, y el departamento del ayuntamiento encargado de la devolución, iba a proceder en breve a realizar su trabajo.

Volví a mi casa con el convencimiento de que la cosa sería para largo.

Más de un mes después, sigo sin aprender nada sobre adolescentes y sin recibir la devolución.
Por supuesto os contaré el desarrollo, desenlace y final de la incidencia. Espero que no pase un año. Además como dice mi niña, con nueve euros podría ¡¡¡hasta empacharme de chicles!!!.
No son solo tres euros y medio como la otra vez, pero creo que poco importa.
GRACIAS PACIENCIA.

LO DE ENFRENTARTE A TUS MIEDOS

Hola a tod@s. Os quiero contar, que a mis recién cumplidos 39 años(ayer), cada lunes, miércoles y viernes de tres a cuatro y media, retrocedo 31 años atrás, y vuelvo a sentir sensaciones de cuando tenía ocho.

El corazón se me vuelve a desbocar, como cuando la señorita Vitori en tercero de E.G.B.(llamado ahora tercero de primaria), pronunciaba un nombre después de reflexionar varios minutos, agónicos para mi, en los que yo rezaba para que ese nombre no fuera el mío. La niña con el nombre elegido, tenía que salir a la pizarra y desarrollar un problema, hacer un ejercicio de matemáticas, contestar preguntas, o recitar una lección. Para mi tímido, reservado y nervioso carácter, significaba un drama ser la elegida. Odiaba mi nombre en aquellos momentos.
Una vez pronunciado el mío, irremediablemente cada cierto tiempo, y pasado el maltrago de levantarme de mi pupitre con 41 caras de niñas de ocho años posadas en mis movimientos, ya delante de 82 ojos, más dos de la profesora, era imposible controlar el tembleque de mis todavía no tan largas piernas, únicamente cubiertas por unos cortos calcetines de colegiala, y menos aún, después del tortazo que recibía a veces de las manos de mi profesora, que eran del grosor de una barra hueca de pan. Lejos de tranquilizarme el tortazo seguido de la frase "¡¡¡ No te tiembles!! de la señorita Vitori, solo conseguía provocar las risitas de mis compañeras y poco más.

He decidido retomar los estudios de euskera, que dejé después de acabar B.U.P con quince años. Cada lunes, miércoles y viernes de tres a cuatro y media, me enfrento a mis miedos, y hablo en euskera durante unos minutos obligatoriamente, delante de mis 15 compañeros de idioma. Solo el hecho de saber que vamos a hablar, acelera mis pulsaciones y sufro palpitaciones de elefante. Lo peor, cuando me toca la última. Veo cómo el pañuelo que reposa sobre mi pecho, se mueve al compás de los latidos de mi corazón. Ni la infusión tranquilizante que compré para enfrentarme con algo de ayuda a mis miedos, consigue paliar semejante reacción física. Pero todos los días hablo. Varios días he hecho la infusión, pero luego se me ha olvidado tomarla. ¿Será que estoy venciendo?. Ojala.
GRACIAS INFUSION


LO DE BUSCAR NUEVAS OPORTUNIDADES

cartel de positivismo
Hola a to@s . Me había presentado a un examen-prueba escrita, para acceder a mi quinto  curso ya para desempleados. Así ocuparía las horas de soledad del día y además tendría una nueva oportunidad en el mundo laboral. Éramos 174 personas. Fuí seleccionada con otras 39 personas para una entrevista, en la que si convencía, podría asistir al curso todas las mañanas, lo cual para mí era una salvación a la soledad que se me presentaría cuando mi niña hubiera comenzado su curso escolar.

La entrevista no pudo salir mejor. Encontraba respuestas muy convincentes a todas las preguntas que me planteaban. Sonreía, hablaba en positivo. Seguía todos los consejos para que una entrevista saliera bien, que había leido en páginas de internet u oído a psicólogos en la televisión.
- Actitud Marta, actitud - me decía a mi misma.
- Buenas vibraciones, buena presencia, buena onda- pensaba.


- Me sorprende que tu curriculum esté repleto de estudios y experiencia laboral como administrativa e informática , y te presentes a este curso para aprender a cuidar de personas dependientes-  me decía mi entrevistadora, con los ojos muy abiertos y bastante sorprendida.

- Llevo intentando encontrar trabajo y haciendo cursos de ‘lo mío’ durante casi un año y es imposible, es desesperante. Quiero intentar otra cosa. Además en mi adolescencia, estuve dudando entre estudiar informática o geriatría, pero al ver que los ordenadores eran el futuro y no me faltaría el trabajo, me decidí por la informática, pero va a ser que no -contesté.

Una suave sonrisa de mi entrevistadora me hizo coger confianza y continuar.

-Además no dejaré de ser informática, de hecho voy a configurar el ratón a casa de mi madre varias veces a la semana - dije exagerando para quitar hierro al momento.

De nuevo risa algo más sonora de mi entrevistadora.

- Este trabajo será duro. Si te encariñas con alguna persona anciana y muere … - otra nueva observación-pregunta de mi entrevistadora.


- Si, pero incluso esto, me prepararía para pérdidas de seres queridos en el futuro. De niña, adolescente o adulto nadie te enseña ni te prepara para este tipo de cosas que forman parte de la vida- de nuevo había contestado positivamente, sin pestañear y mi entrevistadora  había asentido a modo de conformidad con mi explicación.

Cada vez estaba más convencida de que mis respuestas eran brillantes y que tenía muchas posibilidades de estar entre las quince personas elegidas para realizar el curso. Mi positivismo y buena actitud tenía que funcionar.

Al día siguiente, tenía que consultar en Internet la lista de agraciados a partir de las doce. Sobre las doce y media estaba con los nervios típicos en el estómago, pero casi convencida de que lo iba a conseguir.

Por fin encontré la página web donde se podía ver que había quince nombres y apellidos que no coincidían con el mío.
Debajo había otra lista de personas como reservas, con dieciséis nombres que tampoco coincidían con el mío.

Después de no fiarme de mis propios ojos, y leer y volver a leer las dos listas, estaba claro que no iba a poder acceder al curso que podía ampliar mis posibilidades en el mercado laboral.

Era importante encajarlo lo más rápido y mejor posible para seguir siendo positiva.
No pasa nada. A otra cosa mariposa. Será que no tenía que ser. Se supone que será, que tiene que ser así. Pensamientos positivos, solitarios pero positivos.
GRACIAS POSITIVISMO.

LO DE LA CONTRACTURA

musculaturaMuy buenas a tod@s. Me desperté con un fuerte dolor en la espalda. Con poco que moviera la cabeza en cualquier dirección, me acordaba con malicia de toda la familia de alguien. Prácticamente no podía mover el brazo izquierdo. El dolor era muy fuerte y no podía relacionarlo con nada que hubiera hecho el día anterior. Ningún esfuerzo físico exagerado. Psíquico si, pero físico nada de nada. Recordaba que había ido a dormir sin dolor alguno, igual que una quinceañera. Eran las cinco de la mañana. Imposible conciliar el sueño. Por fín decidí incorporarme, pero ni estiramientos, ni movimientos suaves hacían que el dolor se aliviara. Decidida a volverme a dormir adoptaba postura tras postura sin efecto positivo alguno. Por fin llegó la hora de levantarme y nada había cambiado.
Justo el día anterior se me había terminado el tan socorrido fármaco llamado Ibuprofeno y no tenía nada que tomar para aliviar el dolor.
La suerte estaba de mi parte, pues tenía cita con el médico para pedirle una receta de Ibuprofenoeno, que me permitiera comprarlo por unos céntimos menos, por tanto acudí al médico después de dejar a mi niña en el colegio pero con pretensiones muy diferentes a las que tenía cuando pedí la cita.

El médico estaba justo al lado del colegio de mi niña. El camino hasta cole fué arduo y doloroso, pero la vuelta del médico de película.
En cuanto el médico vió lo limitado de mis movimientos, como si una adorable abuelita hubiera entrado en su consulta, y después de un pequeño reconocimiento quejumbroso y doloroso, decidió inyectarme un fármaco antiinflamatorio.
Ahora, además de no poder mover el cuello, el brazo y hombro izquierdos, tampoco podía andar correctamente, y los trece minutos de camino hasta mi casa, se convirtieron en 30. Iba coja de la pierna derecha e inmovil de la parte izquierda. En bloque giraba mi cuerpo para mirar si venía algún coche y podía cruzar o no la carretera. Algo semejante a un zombie o alma en pena.
Aún así, podía sostener el teléfono movil con la mano derecha para ir narrando a mi mamá, lo penoso de mi vuelta a casa. Me daba la risa pensando en la imagen que proyectaba. Me hubiera gustado encontrarme conmigo misma por la calle y así poder ver el efecto que causaba en los viandantes mi nueva imagen.
A duras penas llegué a mi casa y poco tiempo después venía mi mamá con mi niña, trás haberla recogido del colegio. Qué haría yo sin mi mamá. GRACIAS MAMI.

LO DE SER GREEN

botó green
Hola a tod@s. Un documental sobre cómo estamos acabando con los recursos naturales del planeta a pasos agigantados, me remueve la conciencia y decido utilizar el coche solo lo exclusivamente necesario.
Voy a utilizar la bicicleta para los trayectos no demasiado largos pues la espalda me mata, la bicicleta que utilizo tiene más de veinte años y no está muy actualizada que digamos.
El primer día que la cojo, cuando llego a mi destino y como si de una broma se tratara la rueda delantera se desinfla sin razón alguna. Sin posibilidad de hinchar la rueda pues no llevo el utensilio necesario tengo que volver hasta mi casa como a una media hora de camino andando con todas mis buenas intenciones y mi bicicleta.
Otro día decido ir andando. Aún no me han arreglado la bici y sigo con mi empeño. Como premio a mi caminata cuando ya estoy llegando a mi destino entro en una tienda para comprarme una palmera rellena de nata. Justo cuando salgo de la tienda noto una especie de denso escupitajo en el flequillo. Me toco la frente y en mi dedo veo una masa de color marrón. Un gracioso pajarillo había decidido defecar justo en el momento en que yo salía contenta con mi palmera.
Me dio por reírme pero también por pensar si estaría recibiendo algún tipo de señales para que dejara mi empeño.
Pues ni ruedas pinchadas, ni cagadas de pajaritos adorables. Seguiré con mi plan.
GRACIAS TESÓN.


LO DE MARIA SE ABURRIA

Inventarme un cuento infantil y dedicárselo, fue una de las cosas que se me ocurrieron para enseñar a mi niña pequeña la diferencia entre el valor de las cosas materiales y el valor de las personas.


MARÍA SE ABURRÍA

DE MAMI
DEDICADO A MI NIÑA
CON MUCHO CARIÑO

María tenía 8 años y vivía en una enorme y preciosa casa lejos de la ciudad.
                                                
 Tenía todos los juguetes que una niña podía desear,  pinturas, coches, peluches, cuentos, muñecos pero.......... María se aburría.

 Tenía una granja donde cuidaban caballos, vivían patos, gallos, y gallinas, y hasta un terreno donde tenían cebras y burros. También tenía gatitos y conejitos,  pero....... María se aburría.

Todos los días, Adolfo el chofer,  le dejaba en la puerta del colegio por la mañana, y le recogía en la puerta del colegio por la tarde, para llevarla a su casa. Nunca podía quedarse a jugar con sus amigos y amigas después de clase, porque Adolfo, le estaba esperando siempre muy serio, puntualmente, con su enorme limusina.

Dentro del coche, tenía toda clase de entretenimientos, televisión, videojuegos, libros, cuentos.....pero.......María se aburría.

Su papá y su mamá trabajaban todo el día y casi nunca podían estar con María, eso sí, tenían mucho, mucho dinero.

Mientras María esperaba después del colegio, a que llegaran  su papá y su mamá, podía entretenerse haciendo montones de actividades en su propia casa, ya que tenía pista de tenis, pista de baloncesto , una piscina....... pero......María se aburría 

Renata, la señora que le cuidaba, nunca quería jugar con ella, porque siempre estaba limpiando, planchando y fregando.

Un día, llegó su mamá a casa muy preocupada llorando. Le habían echado del trabajo.
Cuando se lo dijo a María, esta sonrió y dijo:

-No te preocupes Mamá.

Pero su mamá siguió llorando.

Otro día, su papá, también llegó a casa cabizbajo y serio.    

Y María le preguntó :- ¿Qué te pasa papá?, 

-Que me he quedado sin trabajo cariño, no sé lo que vamos a hacer ahora.- contestó su papá.

Entonces María sonrió y le dijo:

- No te preocupes papá-.

No sabía por qué, pero ahora que sus padres estaban tan preocupados, María se sentía más feliz.

 -¿Por qué sería?-, se preguntaba María. Era como si supiese lo que iba a pasar, y esto es lo que pasó.

Tuvieron que vender la casa, los juguetes, la granja, los coches, despedir a Renata y a Adolfo, e irse a vivir muy cerca del colegio de María.

 Ahora casi no tenía juguetes, ni nada para entretenerse, pero ya no se aburría.
  
Su papá y su mamá, estaban siempre con ella. Su papá encontró un trabajo en la ciudad, y su mamá, mientras encontraba otro trabajo, se dedicó a cuidar de María.

Todos los días, iba a buscarle al colegio, y le llevaba la merienda, se quedaba un rato jugando con sus amigos en el parque, y luego, se iban andando tranquilamente a su pequeña casa, y hacían juntas los deberes.
    

 A veces sus amigos iban a merendar a su casa, o iba ella, a casa de sus amigos.

    María casi no tenía juguetes, casi no tenía nada.


Pero ya no se aburría.

María era feliz, mucho más feliz.


FIN

GRACIAS MARIA

LO DE LA GRESCA POR SOLIDARIDAD

Sillas de ruedasHola a todo el mundo. Hace días que no os cuento nada pero es porque no me queda casi tiempo, con todas las cosas que tengo que hacer todos los días, y eso que me echan una mano de vez en cuando como siempre mi mami.

Bueno a lo que estamos. Tenía que llevar a ver una exhibición de aerobic a mi niña de 9 años a un polideportivo. Ella con sus compañeras de equipo de aerobic del cole, iban a verla todas juntas en la misma grada junto con su monitora.

Llegamos al recinto y entramos. En la cancha estaban ya calentando los y las gimnastas. Todavía faltaba una media hora para que comenzara el evento.

Tanto otras madres con sus hijas como yo, estábamos bastante despistadas, puesto que no encontrábamos a la monitora con la que se tenían que sentar y permanecíamos de pie junto a la cancha. Además no paraban de entrar espectadores que pasaban por nuestro lado, para subir a las gradas y encontrar su asiento.

Detrás nuestro estaban las gradas altas donde ya había gente sentada esperando el comienzo de la exhibición y a quienes no quitábamos la visión del entrenamiento, pero a nuestro mismo nivel, había una persona sentada en una silla de ruedas a quien no dejábamos ver cómodamente la exhibición que no había comenzado. La mujer minusválida callaba, pues imagino, se daba cuenta de nuestra despistada situación.

De pronto, desde la primera fila de la grada alta, una persona mayor de aspecto inquietante comienza a increparnos para que nos quitemos de delante puesto que no dejábamos ver a la señora de la silla de ruedas.
Desde mi posición intentaba explicarle que no sabíamos donde teníamos que dejar a nuestras niñas, y que en cuanto pudiéramos nos íbamos a quitar, pero que tampoco podíamos movernos mucho, puesto que estábamos rodeadas de gente y aunque nos quitáramos nosotras otras personas seguirían pasando por allí  quitando la visión a la minusválida.

Como el hombre inquietante seguía increpándonos, me acerqué a la grada con tranquilidad y paciencia, para explicarle nuestra situación, con el convencimiento de que lo entendería perfectamente y dejaría de gritarnos, pero no solo no fue así, sino que otro hombre sentado a su lado y algunas personas más, me chillaban también, como si no tuviéramos piedad con la minusválida, como si fuéramos unas brujas sin corazón, como si..... bueno una exageración.

Volví a intentar explicar que si, que tenían razón, pero que no nos podíamos quitar, que todo estaba lleno de gente, que no encontrábamos a la monitora con quien teníamos que dejar a nuestras hijas, y que además el espectáculo ni siquiera había comenzado, pero que nos íbamos a quitar en cuanto pudiéramos.
Otra madre viendo mi situación, vino a tirarme del brazo para que me dejara de explicaciones, que lo dejara por imposible, puesto que las personas de la grada no atendían a razones.

Dejé a los dos hombres y demás 'solidarios', allí farfullando.
Seguíamos sin encontrar a la monitora para poder dejar a nuestras hijas a cargo de alguien, seguíamos sin podernos mover del sitio y seguíamos oyendo gritos.

De pronto el hombre cincuentón de aspecto inquietante baja de la grada y con su gran tripa y a tripazo limpio y palabras malsonantes, intenta hacer hueco delante de la minusválida, algo prácticamente imposible, dado el gran número de personas que ya estábamos allí congregadas.
Se me encara y le vuelvo a repetir todo lo que le había dicho ya, al intentar darle explicaciones antes. Un niño ajeno a toda la gresca, intenta de manera educada que el hombre le deje pasar y este, le grita "pero a dónde vas tu" y entonces soy yo la que increpa al hombre, pues me parece injusto que un niño tenga que pagar su mal genio.
De pronto y como salida de la nada aparece una señora que había bajado de la grada y con estas crueles palabras me dice -"¡ójala te quedaras tu en una silla de ruedas para que sepas lo que es!"-,,y digo yo ¡¡¡¡¡como si ella lo supiera, si acababa de bajar las escaleras desde la grada andando perfectamente!!!. En fin, estuve dando vueltas a esa cruel e injusta frase hasta la mañana siguiente, pues dañó mi sensibilidad. ¡Qué sabrá esa de mi! y ¡qué sabrá de lo que se siente dependiendo de una silla de ruedas para deseármelo a mi con esa crueldad!. Boba falsa solidaria.

Por fin apareció la monitora de las niñas y pudimos llevarlas a su grada correspondiente, gracias a dios bien lejos de la grada de la discordia. Al volver a pasar por allí una vez ubicadas las niñas, la minusválida ya no estaba. La habían trasladado a una zona preparada para personas con minusvalías.
A todo esto la mujer no abrió la boca en ningún momento. GRACIAS PACIENCIA.

LO DEL JAMON CONGELADO

Jamón congelado

Hola de nuevo a todo el mundo. Esta vez os cuento el frío invierno que hemos pasado en Vitoria-Gasteiz, tanto es así que se congela hasta el jamón. Hice la compra a Eroski por internet y recibí un paquete de jamón en lonchas congelado. En la foto podéis apreciar los trocitos de hielo y cómo quedaron las lonchas al intentar separarlas para preparar unos ricos sphagettis carbonara. Imagino que se les debió congelar en el almacén, pues fue en aquellos días en los que estuvimos a varios grados bajo cero.


Lo mejor es que no tuve que esperar un año para conseguir una respuesta del servicio de atención al cliente de Eroski(los seguidores de este blog me entenderán, y los que sean nuevos tendrán que leer la entrada "LO DE LA DEVOLUCIÓN DEL AYUNTAMIENTO" de este blog y entenderán a qué me refiero). Les envié por mail la foto del jamón congelado con la correspondiente reclamación y a los dos días tenía en mi cuenta los 2,39€ que me habían cobrado. Eso es gestión eficaz, si señor. GRACIAS ATENCIÓN AL CLIENTE DE EROSKI.

LO DEL SOFISTICADO MECANISMO

Bolígrafo colgando

Hola a todo el mundo otra vez. Hoy os cuento el sofisticado mecanismo para escribir si necesitas rellenar algún impreso, que en pleno siglo XXI y evolución tecnológica, encontré en Correos cuando fui a recoger los justificantes que os he contado en la entrada titulada "LO DE LA DEVOLUCIÓN DEL AYUNTAMIENTO" de este mismo blog. Como veis en la foto, un bolígrafo pegado a un cordel, cuelga de una mesa de cristal. GRACIAS TECNOLOGÍA. 

LO DE LA DEVOLUCION DEL AYUNTAMIENTO


NIÑOS EN PISCINA
Hola a todos. Os cuento la eficacia y saber gestionar devoluciones del ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Allá por abril del año 2011 apunté a dos adultos y una niña a unos juegos familiares que organizaba el ayuntamiento en la piscina un centro cívico. Era obligatorio pagar con tarjeta cada individuo por separado. Es decir, pasaron la tarjeta una vez para 1 euro y firmé el recibo, pasaron la tarjeta una segunda vez para otro euro y volví a firmar el recibo, y pasaron la tarjeta una tercera vez para 1,50€ precio de un adulto no socio de las instalaciones y volví a firmar un tercer recibo. Ya me pareció ridículo tanto recibo y tanta firma para 3 euros con 50 céntimos, pero "el ayuntamiento es el ayuntamiento" como dijo la funcionaria que me atendió.
A los tres días me llamaron para comunicarme que la actividad se había suspendido por causas desconocidas y que fuera al centro cívico a rellenar un impreso pidiendo la devolución del dinero.

Y fui.
Y rellené el impreso con los 3,50€, con número de cuenta, datos, dni y todo de todo. Me lo sellaron, me dieron una copia y a esperar.
Y esperé, y esperé y esperé, pero no había devolución. Llamé al centro cívico y me dijeron "el ayuntamiento, es el ayuntamiento".
Y seguí esperando y esperando y esperando y meses después ví en mi cuenta un ingreso de 1 euro. A los 5 o 6 días, tuve que ir a Correos a por una notificación del ayuntamiento, con la completa seguridad y el disgusto de que pudiera ser una inoportuna multa de tráfico. Pero no, menos mal, era un ridículo justificante de devolución de 1 euro del ayuntamiento.
Por supuesto llamé porque faltaban 2,50 y me dijeron que me pasara por el centro cívico.

Y fui.
Y rellené otros dos impresos, uno por el 1,50 y otro por el euro que faltaban, me dieron sendas copias y a esperar.
Y esperé y esperé y esperé y a los dos meses llamé al centro cívico, pero me dijeron que tenía que llamar al ayuntamiento porque ya no era "cosa de ellos".
Y llamé, y me dijeron que tenía que ir allí en persona porque en sus ordenadores no les aparecía nada sobre mi reclamación.

Y fui.
Si, fui por 2€ con 50céntimos, el ayuntamiento no perdona, pues no perdonemos al ayuntamiento.
Ya en la mesa número 5 de atención al ciudadano, la funcionaria miraba las copias de las reclamaciones, buscaba en el ordenador, volvía a mirar las copias, pero según la expresión de su cara y casi 10 meses después de mi primera reclamación, parecía que no iba a haber solución, tanto es así, que insinuó que tendría que volver al centro cívico a rellenar otros dos impresos puesto que a ella no le salía nada en su ordenador.
No pude por menos que echarme a reír y hacerle un resumen de mi aventura personal con la reclamación.
Por fin, se levanta resuelta y va a preguntar a un superior qué hacer con mis -2 euros con cincuenta.
Después de por lo menos 10 minutos vuelve a su puesto con la solución. Había sacado fotocopias a mis impresos y se iba a encargar de hablar con el centro cívico.

Esa misma mañana me llamaron del centro cívico para darme explicaciones. Me dijeron que como  estábamos a principios de Marzo y hacían las devoluciones a partir del día 15 de cada mes, tendría que esperar hasta finales de Marzo para cobrar.
Con todo el sarcasmo que pude le dije que muy bien, que ya esperaría, que no se preocupe, que ya había esperado casi un año y por unas semanas más no había problema.

Ayer 13 de Abril del año 2012 fui a recoger a Correos, dos notificaciones de devolución del ayuntamiento. Un ridículo justificante por 1 euro y otro por 1euro con 50 céntimos. Un año después.......... GRACIAS AYUNTAMIENTO.

LO DE LA ESCUELA DE ESPALDA

Tabla estiramientosTabla de ejercicios sueloHola a todos. Después de años con dolor de espalda, gastar dinero en masajistas, quiromasajistas y fisioterapeutas, y que nada me quitara el cansino dolor que a veces me hacía estar deseando llegar a la noche, para poder irme a dormir y acabar con el sufrimiento, ahora me encuentro mucho mejor gracias a la escuela de espalda de Mendizorroza.

Os cuento los pasos a seguir para poder acceder a ella: tuve que ir al médico de cabecera muuuuuuchas veces, seguir tratamientos y tratamientos de Ibuprofeno, hacer tablas de gimnasia como las que os inserto en las fotos, siguiendo ejercicios sin supervisión ninguna, que me mandó una médica de cabecera. La mujer no sabía qué hacer conmigo o dónde mandarme, porque según sus propias palabras ella era de Bilbao y no sabía qué se hacía aquí en Vitoria-Gasteiz en estos casos en los que el Ibuprofeno no solucionaba el problema.
Por supuesto me cambié de médico de cabecera al día siguiente, no sin antes preguntar su lugar de nacimiento.

Si os mandan este tipo de tablas que veis en las fotos y no os hacen un seguimiento o supervisión no es aconsejable hacer los ejercicios solos en casa. Podemos hacernos daño o empeorar, cosa que a mí me pasó.

Tabla ejercicios colchonetaPues bien, siguiendo con mi relato... era necesario que fuera diagnosticada como paciente con dolor crónico de espalda, según me dijeron cuando fui a informarme a Mendizorroza. Varios años de dolores fueron suficientes, no os preocupeis.

Por fin el médico de cabecera rellenó un impreso que él mismo desconocía anteriormente a mi trabajo de investigación, llamadas de teléfono y demás pesquisas que me llevaron a descubrir la manera de entrar en la escuela de espalda y que compartí con él. En dicho impreso tenía que escribir la frase mágica con las palabras "dolor crónico" incluidas. Y así fue como pude acceder al centro médico, después de esperar un mes más a la consulta con el médico de Mendizorroza, que iba a valorar si estaba lo suficientemente dolorida como para acceder al programa de rehabilitación. Me llamaron después de unos días para acudiera al día siguiente.

Os explico ya una vez dentro mis impresiones :   Los ejercicios son de una gran simpleza. Parecía imposible que con hacer aquellos movimientos fuera a arreglar nada en mi espalda. Sin sudar, sin esfuerzo. Además el monitor nos trataba como si nos fuéramos a romper. Incluso pensé en dejar de ir puesto que parecía una pérdida de tiempo. Gracias a la constancia se consiguen cosas, en mi caso después de años de dolores de espalda, mejoré muy notablemente. Los ejercicios los tenéis explicados en mi libro Pedacitos De Vida. GRACIAS MONITOR DE LA ESCUELA DE ESPALDA.

LO DE LAS UÑAS

Uñas

Muy buenas. Os cuento. Si queréis que vuestra hija se ponga contenta y se sienta mayor, en Sephora, una perfumería de la calle General Alava de Vitoria-Gasteiz, venden una especie de pegatinas para las uñas por 5 euros y los martes por la tarde una simpática chica te las coloca gratis. No es que duren mucho puestas pero hacen su efecto si tenéis una cena o una boda o como digo si queréis que vuestra hija se ponga contenta. Hay diferentes modelos para elegir. GRACIAS SEPHORA

LO DEL CHICO DEL IBANESTO


Muy buenas. Esta tarde voy a comprar unas zapatillas con mi hija al centro comercial y me aborda un chico muy simpático del iBanesto. Me dice que si abres una cuenta con 10.000 euros sin compromiso de permanencia sin comisiones sin cuota anual por la tarjeta 4b sin penalización por sacar sin gastos sin...bueno sin sin y sin, al año Banesto te da 340 euros o sea 28,33 euros al mes.Raro, raro cuando menos. Quedo con el chico que me lo voy a pensar pues no soy de hacer las cosas impulsivamente. Cuando llego a casa consulto en internet la cuenta azul de Banesto y es cuando veo la realidad. La oferta no es durante un año es solo hasta el 2 de septiembre cosa que no mencionó el gran comercial por tanto sería solo mayo, junio, julio y agosto. Después esos 28,33 euros se quedarían en unos 10,83 durante los otros 8 meses lo que hace un total de 199,2 euros. Ciento cuarenta euros menos de los 340 que me habían dicho. Haciendo cuentas más austeras y más realistas para una mortal en paro, abriendo la cuenta con el mínimo que son 500 euros serían 1,42 euros/mes durante 4 meses y durante los siguientes 8 meses 0,54euros/mes, es decir un total de 10 euros al año. Muy buen comercial el chico pero obviar información no es profesional y me indigna . Por tanto ¡¡ mucho cuidado!!!, no actuar por impulsos con estas cosas atrayentes. GRACIAS INTERNET.

LO DEL PERRITO APARCADO

Perrito atado en aparcamiento de bicicletas

Hola a todo el mundo de nuevo. Esta vez os cuento algo que a mi parecer no debería ocurrir. Esta mañana voy a un centro cívico a devolver unas películas con mi hija y tenemos que presenciar lo que veis en la foto. Hasta una niña de 9 años piensa que no está bien. Como si de una bicicleta se tratara, un perro espera aparcado. Vosotros mismos juzgareis. No puedo dar las gracias a nadie. Bueno si, a todos los que me leeis. GRACIAS.

LO DEL PERRITO PERDIDO

PERRITO PERDIDO
Muy buenas. Más cosas que contar. El viernes pasado llamé al ascensor desde el garaje para subir a mi casa y cuando se abrieron las puertas me aparece dentro, un perrito ricitos blanco, totalmente solo, con carita asustada. Me ladró solo una vez. Dicho sea de paso, no me gustan los perros ni los animales en general, pero se apoderó de mi un sentimiento  de protección que me hizo implicarme en su soledad. El perrito salía y entraba conmigo del ascensor mientras íbamos parando en cada piso con la esperanza de encontrar alguna puerta de algún vecino abierta, pero al no ser así dejé al perrito en el descansillo del piso al que yo creía podía pertenecer. Subí a mi casa ya sin perrito pero no podía dejar de pensar en que le había dejado solo y podía perderse o pasarle algo malo y llamé por teléfono a mi hija que podía saber de qué piso era. Me dijo que sería del tercero o del cuarto.Volví a bajar en el ascensor al descansillo donde había dejado al perrito y allí estaba, seguía solo y desamparado. Se metió conmigo en el ascensor y bajamos a llamar al tercero. No nos abrió nadie. Era muy curioso como el perrito salía y entraba conmigo del ascensor como si confiara en que yo le iba a ayudar. Me miraba y levantaba una patita todo el rato y yo le hablaba como si pudiera entenderme. Creo que se hizo mi amigo. Enternecedor hasta para alguien como yo que como ya he dicho le repelen los animales. En fin, subimos al cuarto piso y por fin me abrieron la puerta. El perrito entró sin despedirse de mi y una niña lo cogió muy cariñosa. Por fin habíamos encontrado su casa. Hay que querer a los perritos que están solitos. GRACIAS PERRITO POR HACERTE MI AMIGO.

LO DEL BRAZO

COCINERA A LA FUGA
Muy buenas, os voy a contar lo que me ocurrió con el brazo de gitano que hice el sábado. Lo primero llamé a mi madre para confirmar las cantidades exactas de cada ingrediente. Harina, huevos, agua, azúcar y nata. Muy sencillo como dijo ella. Pues bien, me puse manos a la obra para restar un rato a un sábado con poco que hacer. La mezcla de los ingredientes sencilla. Montar las claras algo más costoso pero bien. Montar la nata sin problemas(la batidora es un gran invento). Meter la mezcla al horno sencillo. Pero al sacar el bizcocho del brazo del horno e intentar rellenarlo con la nata montada llegó el desastre.
Todo se rompía, la nata se salía por todas las grietas que se le hacían al bizcocho mientras lo enrollaba, me empapaba las manos. Pedía ayuda a gritos desde la cocina a mi niña de 9 años que tranquilamente veía la tele en el salón y muy poco podía hacer. Cada vez parecía más difícil conseguir un brazo de gitano comestible. La nata comenzó a hacerse líquida. ¿Poco montada?¿Poco horneado el bizcocho?. No lo sé. Pero se me ocurrió meter la especie de cosa de brazo al horno para que el bizcocho se hiciera un poco más, solo que lo metí con nata y todo. Claro con el calor del horno la nata se hizo líquida, el bizcocho se empapó y rompió aún más, y todo fue a parar a la basura. Le dimos entre mi hija y yo una clave de humor al desastre y todo terminó.
El fin de semana pasado hice un brazo con mi mamá en su casa y salió perfecto. Si lo hubiera hecho con ella otro gallo hubiera cantado. Hay que querer mucho a las mamis. Siempre están ahí. GRACIAS MAMIS.

LO DE LA GALLETA

Galleta con plástico azul incrustado
Hola a todo el mundo, os quiero contar algo que no me gustaría se quedase solo en mi entorno.
Un día como otro cualquiera comiendo mis deliciosas galletas Artiach Marbú Dorada, me encontré un trozo de plástico azul incrustado en una galleta. Era como parte de la masa, como veis en la foto. Me puse en contacto con atención al cliente de Artiach a través de su página web y al cabo de un día o dos me llamaron por teléfono. Expliqué cómo estaba el plástico azul insertado en la galleta, a la amable chica que me había llamado de atención al cliente de Artiach y me dijeron que iban a analizar el caso y me volverían a llamar.

Efectívamente me volvieron a llamar al día siguiente, haciéndome pensar que podían llamarme de alguna oferta de trabajo, pues estoy en el paro y todos los días pienso que puede ser ese, el día que suene la flauta, pero la flauta nunca suena, no pierdo la esperanza aún. En fin , pues me volvieron a llamar de Artiach, para decirme que iban a venir a recogerme la galleta, que la metiera en una bolsa y en un poco de papel albal y si era tan amable se la diera al transportista que pasaría al día siguiente a por ella.
En efecto, al día siguiente pasaron a por la galleta. En mi entorno causaba risas mi modo de gestionar la incidencia con una simple galleta, pero yo no veía nada malo en informar de la irregularidad al fabricante.Tampoco estaba pidiendo nada. Solo informaba. Aún así yo misma me sonreía mirando la extraña galleta mientras la salvaguardaba sin saber cual iba a ser su final.

Pues bien, la envolví en papel albal , la metí en una bolsa y la entregué al transportista el día que acordamos. Al cabo de una semana llegó un mensajero a mi casa con una entrega para Marta, con una caja que a través del videoportero miraba con escepticismo. Yo no había pedido nada. No tenía ni idea de lo que podía ser. Cuando subió y me dijo que era de Artiach......bueno ya sola en casa abrí la caja y...... había 24 cajas de galletas diferentes en agradecimiento por mi amabilidad al informarles de la irregularidad de su galleta. ¡¡¡¡¡24 cajas de galletas!!! me solucionaban para varios meses el almuerzo que le pongo a mi hija todos los días para el recreo. MUCHAS GRACIAS ARTIACH. ASÍ DA GUSTO SER AMABLE.